Los sueños se rompen en pedazos cuando se topan de
frente con la realidad, porque la realidad, a menudo es
radicalmente distinta a como uno cree que es.
Las personas no siempre son lo que aparentan ser, ni
las relaciones, ni mucho menos los sueños.
Y esa realidad es la que se encarga de poner a cada uno en
su sitio. Lo que uno cree que es negro, puede ser blanco, y lo que uno
cree que es blanco, probablemente sea de todos los colores del arcoiris.
Uno sabe como empiezan las cosas, pero
nunca saben como van a terminar.
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